La exploración y mejora de productos y servicios ha requerido de técnicas cada vez más certeras y profesionales en la generación de valor para las personas. Sin embargo, como todo en la ciencia, requiere de capas de conocimiento y validaciones para incorporar las mejoras.
En el transcurso del tiempo, se consideró la creación de un producto mínimo viable, la mejor opción para llegar pronto al mercado con la menor cantidad de recursos.
El concepto nace en 2001 por Frank Robinson, CEO de la agencia de desarrollo SyncDev, quien lo definió como «la versión básica de un producto que aún puede lanzarse al mercado y aportar valor a los clientes. Generalmente, incluye solo las funciones esenciales necesarias para resolver el problema principal o satisfacer la necesidad primordial de los usuarios». Eric Ries popularizó el concepto en su libro The Lean Startup (2011), definiéndolo como «la versión que permite el máximo aprendizaje validado con el mínimo esfuerzo».
Sin embargo, crear un producto implica tener un contexto claro de lo que las personas necesitan y esperan, algo que un producto que se centra en la utilización de recursos no toma en cuenta.
Es por ello que en 2011 Karl A. L. Smith publicó sobre el MVE comentando que la «viabilidad» en un MVP no suele estar centrada en el cliente, sino en el negocio. Su propuesta era que el MVE debía ser el estándar para asegurar que la experiencia sea valiosa desde el primer contacto.
Se han visto muchos casos de éxito, desde la presentación de Dropbox a inversionistas mediante un MVE, hasta el caso de Facebook. Tobias Treppmann analizó el lanzamiento de Facebook Lite como un caso de estudio de MVE. Argumentó que ofrecer una experiencia mínima funcional en contextos de baja conectividad (multi-dispositivo) era el camino correcto para escalar un producto globalmente
En 2015 Bernadette Jiwa publicó un artículo titulado «The Power Of The Minimum Viable Experience». Sostiene que el marketing moderno no se trata de productos, sino de cómo se sienten los usuarios al utilizarlos, definiendo al MVE como la base para construir confianza y lealtad.
Carlos González de Villaumbrosía, fundador de Product School, viralizó en el 2017 el concepto de MVE.
Se puede decir que en 2017 nace además un nuevo concepto gracias al equipo fundador de la Agencia de Neuroinnovación ROKBIT, quienes optimizaron el uso de la MVE mediante neurociencia y realizaron procesos comerciales exitosos.
Nuestro modelo neuro de casi ya una década, fue pionero en incorporar el uso de doble diamante en la definición de diseño de la solución de MVE, esta neuroestrategia está compuesta por casi 300 tácticas y herramientas de clarificación, generación, filtrado y validación de la solución, que ajustamos según el proyecto a realizar para una precisión de la respuesta comercial a realizar.

Pero nuestro modelo además integró otras buenas prácticas que queremos compartirles:
A la MVE, fusionada a modelos cognitivos optimizados a la creación de soluciones, se le han incorporado los componentes de: modelo de adopción, empatía profunda, innovación aumentada, UX/UR, prospectiva estratégica, investigación de mercado y el ISO/IEC 25010 (estándar internacional para la definición de requerimientos funcionales y no funcionales), así como un enjambre de 290 agentes de inteligencia artificial, permitiéndonos redefinir la creación de experiencias casi en «tiempo real» y obteniendo resultados de alto impacto en un tiempo de desarrollo récord en la industria.
Lo ideal es que lo que hoy es funcional mañana no necesariamente lo es, de ahí la importancia en la integración de la prospectiva y tendencias, además la necesidad de UX/UR demanda una empatía profunda y hace que la MVE requiera de herramientas y estrategias cualitativas. El diseño de interfaces y modelo de adopción requiere de neurociencia. Como pueden observar, la creación de una experiencia requiere de toda una ingeniería. Es un mundo fascinante que nos apasiona y del cual seguimos optimizando los modelos y herramientas cada año.
Si deseas saber más información puedes consultar nuestros recursos del blog o entrar en contacto. Somos referentes a nivel internacional para fortalecer equipos de desarrollo de software, crear soluciones en inversionistas, apoyo a empresas y hasta para gobierno en la creación de soluciones exitosas de forma profesional, esperamos que nuestra expertise y este ejemplo de neuroestrategia para la creación de experiencias ROKBIT pueda ayudarles a crear mejores soluciones, tal y como ya hace en nuestros clientes y a sus clientes a su vez.
Fuentes:
Smith, K. (2011). Minimum viable experience (MVE): Because the viability in an MVP is not customer-centered. https://karlsmith.info/minimum-viable-experience-mve-because-the-viability-in-an-mvp-is-not-customer-centered/
Treppmann, T. (2015). Facebook Lite shows how to offer minimum viable experience in multi-device context. Medium. https://medium.com/@tobiastreppmann/facebook-lite-shows-how-to-offer-minimum-viable-experience-in-multi-device-context-5c969487acc4
Villaumbrosia (2021). What is minimum viable experience (MVE). Medium. https://villaumbrosia.medium.com/what-is-minimum-viable-experience-mve-705da3717ff2
Design Council. (n.d.). The Double Diamond. https://www.designcouncil.org.uk/our-resources/the-double-diamond/
SyncDev. (n.d.). Minimum viable product (MVP). https://www.syncdev.com/minimum-viable-product
International Organization for Standardization. (2023). ISO/IEC 25010: Systems and software engineering — Systems and software quality requirements and evaluation (SQuaRE). https://www.iso.org/standard/78176.html
Ries, E. (2011). The lean startup: How today’s entrepreneurs use continuous innovation to create radically successful businesses. Crown Business.


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